En septiembre de 2022 presentamos una propuesta para estudiar y dotar presupuestariamente la construcción de una nueva piscina municipal de verano, ante la evidente saturación que venía sufriendo la piscina de San Juan y la necesidad de ofrecer más alternativas de ocio, convivencia y protección frente a las altas temperaturas. Asimismo, también defendimos la creación de espacios acuáticos y parques de agua destinados especialmente a los niños y niñas de nuestra ciudad, una iniciativa que incluso fue recogida por los medios de comunicación locales, declaró la portavoz de la formación Nadia Ríos.

Han pasado casi cuatro años desde aquellas propuestas y la realidad es que Alcalá sigue disponiendo de una única piscina de verano para una población que supera ampliamente los 75.000 habitantes. Cada temporada se repiten las mismas dificultades de acceso, las limitaciones de aforo y la falta de alternativas públicas para que las familias puedan combatir el calor en condiciones dignas.

Desde Izquierda Alcalareña denunciamos la falta de iniciativa y de planificación por parte de los sucesivos gobiernos municipales socialistas. Cuando existían mayores posibilidades económicas, recursos extraordinarios y oportunidades de financiación para poner en marcha proyectos estratégicos para la ciudad, no se apostó por estas infraestructuras tan demandadas por los vecinos y vecinas, continúo Sandra Jaén, exconcejala de Unidas Podemos y responsable de área de dinamización social de IZ-AL.

Hoy la situación resulta aún más preocupante. Con unas cuentas municipales sometidas a vigilancia y con mayores dificultades presupuestarias, las posibilidades de acometer inversiones de esta envergadura son mucho más reducidas. Por ello, lamentamos profundamente que no se actuara cuando era posible hacerlo, porque quienes terminan pagando las consecuencias son los alcalareños y alcalareñas, terminó el portavoz de asuntos económicos Rubén Ballesteros.

Estas instalaciones no son un lujo. Una segunda piscina de verano y un parque acuático municipal representan espacios de ocio saludable, convivencia y bienestar, especialmente importantes durante los meses de calor extremo que cada año son más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Además, constituyen una herramienta de igualdad social, permitiendo que las familias con menos recursos económicos puedan disfrutar del verano sin tener que asumir costes elevados para desplazarse a otras localidades o acceder a instalaciones privadas.

Alcalá necesita infraestructuras públicas acordes con su tamaño y con las necesidades reales de su población. Por ello, desde Izquierda Alcalareña seguiremos reclamando que estas actuaciones vuelvan a formar parte de la agenda política municipal y que se planifiquen las inversiones necesarias para que la ciudad cuente, de una vez por todas, con una segunda piscina de verano y con espacios acuáticos públicos para la infancia y las familias.

Porque una ciudad que presume de ser una gran ciudad debe garantizar también servicios públicos, espacios de ocio y oportunidades para todos sus vecinos y vecinas, finalizaron.

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