Querían establecer una Empresa Municipal de Energía, una idea que, a pesar de su potencial para mejorar la vida de las personas, nunca fue puesta en marcha por el Gobierno municipal.

El grupo considera que la situación que enfrentan muchos barrios de Alcalá, con constantes cortes de suministro eléctrico, evidencia la necesidad de retomar esta propuesta. Quieren abrir un debate serio sobre el modelo de energía en nuestra ciudad.

La moción sugería crear una empresa pública municipal que actuara como comercializadora y productora de energía renovable. Esta empresa aprovecharía las instalaciones existentes y aumentaría gradualmente la generación de electricidad para abastecer el alumbrado público, edificios municipales, empresas y organismos dependientes del Ayuntamiento. Se podría extender el servicio a la ciudadanía, priorizando a las familias que sufren pobreza energética.

Desde Izquierda Alcalareña recuerdan que esta medida ayudaría a lograr una mayor autonomía energética para el municipio. También reduciría la factura eléctrica municipal, fomentaría las energías renovables, disminuiría las emisiones contaminantes y permitiría reinvertir el ahorro en mejores servicios públicos. Además, la situación actual hace esta iniciativa aún más urgente.

Mientras miles de vecinos sufren cortes de luz repetidamente, las grandes compañías eléctricas no ofrecen soluciones definitivas. Alcalá no puede resignarse a depender solo de empresas que incumplen su deber de garantizar un servicio esencial, afirman desde la organización.

Izquierda Alcalareña considera esencial que el Ayuntamiento presione a las grandes eléctricas para que realicen las inversiones necesarias en la red y terminen con una situación que perjudica gravemente la calidad de vida de muchos vecinos. Al mismo tiempo, defienden que tener una Empresa Municipal de Energía fortalecería la capacidad del Ayuntamiento para influir en la política energética local, combatir la pobreza energética y ofrecer un suministro más justo, estable y sostenible. La formación señala que esta propuesta no es una utopía.

Muchos municipios españoles ya disponen de empresas públicas de energía o comercializadoras municipales que reducen costos, fomentan el autoconsumo renovable y desarrollan políticas energéticas al servicio del interés general. «Años atrás dijimos esto, y hoy la realidad nos da la razón. La energía no puede seguir tratándose solo como un negocio, debe considerarse un derecho básico y una herramienta para garantizar la igualdad de oportunidades. Alcalá necesita valentía política para optar por soluciones que ya funcionan en otras ciudades y dejar de depender de quienes han fallado a nuestros barrios durante demasiado tiempo», concluye Izquierda Alcalareña.

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